Dinero invertido, dinero multiplicado.

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Dinero invertido, dinero multiplicado, decía mi abuelo. La riqueza es producto de determinados factores, pero el principal es la inversión. Inversión y gasto, son cuestiones distintas.

Gasto es todo aquello que no vuelve. Usted compra un refresco, eso es un gasto. Gasto es dinero que nunca volveremos a ver. Inversión, en cambio, es todo aquello que regresa multiplicado. Usted compra un libro y ese libro le da ideas para hacer crece su dinero, eso es una inversión. Usted adquiere una computadora y esa computadora le ayuda a ganar dinero, aquello es una inversión. La diferencia entre ricos y pobres es que mientras los ricos están llenos de inversiones, los pobres viven llenos de gastos.

Una vieja sentencia dice que “quien huye de la inversión, huye de la ganancia.”

El asunto que atemoriza a muchos es que la inversión siempre implica un riesgo: la posibilidad de perder lo invertido. En recompensa al riesgo asumido es que el inversionista obtiene una ganancia. Por eso la vieja frase callejera dice: “el que no arriesga, no gana.” Si usted quiere hacerse rico, usted debe aprender a invertir. Debe dominar el juego de las inversiones, debe aprender a mover dinero, debe aprender a evaluar los riesgos, debe aprender a medir los diversos escenarios y considerar los factores de oportunidad. Los ricos son expertos en invertir. He aquí una cuestión:

Desarrolle la mentalidad del inversionista.

Las inversiones no deben ser vistas como un juego, sino como una profesión, como un arte. Triunfar en las inversiones no es cuestión de suerte o accidente, es cuestión de preparación.

Las personas con mentalidad de riqueza entienden que el dinero no puede estar estancado. Cuando las aguas son empozadas y carecen de flujos de circulación, las aguas entran en estado de descomposición y son el ambiente ideal para que aparezcan todo tipo de bacterias y gérmenes.

Pasa lo mismo con el dinero estancado.

Guardar dinero sin ningún propósito, más que por el miedo a la escasez, es un mal síntoma de pobreza interior. Y es, una actitud anti-riqueza.

El dinero que no es usado en los fines correctos constituye un dolor de cabeza para su dueño porque lo expone (al dueño) a los peligros que acarrea el dinero fácil: se le acercarán los que quieren dinero prestado y nunca lo devolverán.

Se le acercarán los zánganos o los pericotes.

Y eso le expone a usted a los peligros que dichas actividades conllevan. En cambio, si el dinero está trabajando, eso es una bendición. Cuando el dinero está trabajando, el dinero está ayudando a otros: está generando trabajo, está generando riqueza en otros. Cuando usted invierte usted se ayuda y ayuda a otros. Por eso, reiteramos, el camino para la riqueza es la inversión.

Y eso le expone a usted a los peligros que dichas actividades conllevan. En cambio, si el dinero está trabajando, eso es una bendición. Cuando el dinero está trabajando, el dinero está ayudando a otros: está generando trabajo, está generando riqueza en otros. Cuando usted invierte usted se ayuda y ayuda a otros. Por eso, reiteramos, el camino para la riqueza es la inversión.

Dinero invertido, dinero multiplicado.



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